¿Y si los 50 fueran una ventaja competitiva?

Publicado el: 27/sep./2026

La experiencia profesional aporta criterio, reconocimiento de patrones y conocimiento difícil de sustituir únicamente con capacitación.

 

Germán Arce, a sus 52 años, es Head of Strategic Planning & Commercial Excellence en Biocodex; en resumen, es responsable de impulsar la planeación estratégica y el desarrollo de nuevas oportunidades del negocio.

“Trabajar en Biocodex me ha permitido comprobar que la experiencia no limita las oportunidades de crecimiento; al contrario, puede convertirse en una fortaleza para asumir nuevos retos y seguir desarrollándote profesionalmente. A mis 52 años, me siento contento y valorado por lo que puedo aportar hoy y, sobre todo, motivado por todo lo que todavía puedo construir y aprender”.

Por eso hay una frase que Germán dice con frecuencia y que resume muy bien cómo se siente: “Me quiero jubilar en Biocodex”. No porque esté pensando en el retiro, sino porque ve a Biocodex como un lugar en el que puede y quiere seguir creciendo, aportando y construyendo durante muchos años más.

Durante décadas, cumplir 50 años o más fue visto en el mundo laboral como una especie de frontera . Para muchos profesionales significaba comenzar a enfrentar mayores dificultades para encontrar empleo, cambiar de posición o competir por nuevas oportunidades.

Pero México está cambiando y esta visión resulta cada vez menos sostenible. En 2024, nuestro país tenía 32 millones de personas de 50 años y más, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM) del INEGI. Casi la mitad de este grupo se encontraba entre los 50 y 59 años.

 

No estamos hablando únicamente de una población que envejece. Estamos hablando de millones de personas que todavía forman parte —o pueden seguir formando parte— de la vida productiva del país. La pregunta es si las empresas están preparadas para aprovechar ese talento.

 

La experiencia también es innovación

Un profesional con 20 o 30 años de trayectoria aporta algo difícil de enseñar en un curso: criterio. Puede reconocer patrones, anticipar problemas y compartir aprendizajes que eviten que las nuevas generaciones tengan que empezar siempre desde cero.

El verdadero reto, entonces, no debería plantearse como una competencia entre generaciones, sino como una oportunidad para hacerlas trabajar juntas.

Los jóvenes pueden aportar nuevas perspectivas y habilidades; los profesionales con mayor trayectoria, conocimiento acumulado y visión del negocio. La combinación puede convertirse en una ventaja competitiva.

El desafío es combatir los prejuicios

Uno de los principales obstáculos para aprovechar el talento senior no está necesariamente en las capacidades de las personas, sino en los prejuicios relacionados con la edad.

¿Una persona de 55 años puede aprender inteligencia artificial? ¿Puede adaptarse a nuevas herramientas? ¿Puede asumir nuevos retos o desarrollar una nueva especialidad? La respuesta no debería determinarse por su fecha de nacimiento.

 

La capacitación continua, la actualización tecnológica y la capacidad de adaptación no son patrimonio de una generación. Son habilidades que pueden desarrollarse a lo largo de toda la vida profesional.

Por eso, una política laboral verdaderamente incluyente debe evitar que la edad se convierta en un filtro automático para contratar, promover o desarrollar talento.

De la intención a una política empresarial

Algunas compañías ya están dando pasos en esta dirección. Por ejemplo, en México , Biocodex cuenta con la certificación Age Friendly Employer. Además, las personas mayores de 50 años representan 38% de su plantilla, de acuerdo con datos proporcionados por la compañía.

Este tipo de iniciativas adquiere mayor importancia frente a una transformación demográfica que ya está ocurriendo. Las empresas tendrán que preguntarse cómo quieren gestionar el talento cuando cada vez haya más personas mayores de 50 años que quieran y puedan continuar desarrollándose profesionalmente.

Eso puede significar capacitación permanente, flexibilidad, programas de bienestar, oportunidades de movilidad interna y, sobre todo, procesos de contratación y promoción en los que la edad no sea un obstáculo.

El futuro será multigeneracional

El envejecimiento de la población suele abordarse desde la perspectiva de la salud, las pensiones o los cuidados. Todos son temas fundamentales. Pero existe otra dimensión que merece mayor atención: el trabajo.

Si millones de mexicanos tienen 50 años o más, las empresas no pueden considerar a este grupo como una excepción. Tendrán que crear espacios donde distintas generaciones puedan desarrollarse, aprender unas de otras y permanecer activas durante más tiempo.

México está envejeciendo. Las empresas también tendrán que cambiar. Quizá una de las primeras transformaciones sea dejar de preguntar “¿cuántos años tiene?” para empezar a preguntar: “¿Qué sabe, qué puede aprender y qué puede enseñarnos?”

https://www.altonivel.com.mx/talento-senior-mayores-50-ventaja-competitiva-empresas/?fbclid=IwY2xjawUmWB9leHRuA2FlbQIxMABwZG9mAWJyaWQRMXIwZ3I3bFFVS3FCbmZPSUpzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEeTDnO64S9G8Ps91PtZuhbhRV9T4iI_CGwTkbYT_D5OL0LbgCVFZ797w3l7vQ_aem_0jWkEzGL9aJoKL_h2o2trQ

 

 

Fuente: www.altonivel.com.mx